Formaciones rocosas. Justo antes de entrar en Tejada, en el cruce a 800 metros, pero al otro lado de la carretera, podrás observar unas extrañas formaciones rocosas de arenisca que se han formado con el paso de los años por la erosión producida por el agua y el viento fundamentalmente. Se puede caminar entre estas formaciones, pero no hay camino, por lo que tendrás que andar con cuidado y ser prudente. Pero no olvides observar a tu alrededor y dejar volar la imaginación, cada roca te sugerirá algo y cada uno verá algo diferente en ella. De hecho hay una zona que se denomina "la cabeza del Diablo".