Las Marzas eran canciones que se cantaban con la entrada de marzo. Los mozos recorrían el pueblo cantando en dos coros, uno en cada esquina, estas tonadillas. Y recogían cuanto las vecinas querían darles para después celebrar una merienda.

Comienzan así:

Con la licencia de Dios

y la del Señor Alcade.

Vamos a cantar las marzas

sin hacer perjuicio a nadie.

Esta noche entraba marzo

desde media noche abajo.

Desde marzo entraba abril

con las flores a relucir.

Desde abril entraba mayo 

con las flores relumbrando.